lunes, 29 de febrero de 2016

INTESTINO GRUESO




El intestino grueso


El intestino grueso es la penúltima porción del tubo digestivo, formada por el ciego, el colon, el recto y el canal anal. El intestino delgado se une al intestino grueso en el abdomen inferior derecho a través de la válvula ileocecal. El intestino grueso es un tubo muscular de aproximadamente un metro y medio de largo.

Funcion

Tras unas dos horas desde la ingesta, el quilo llega al intestino grueso donde ya no es procesado en esta última etapa de la digestión, el intestino grueso se limita a absorber los minerales, el agua y las vitaminas (K y B12) que son liberadas por las bacterias que habitan en el colon. Aquí se libera Metano en forma Gaseosa cuando convierte el almidón y sus derivados en d-glucosa para ser absorbida. Gran parte del metano gaseoso es absorbido en forma de cadenas de ácidos grasos o expulsados en flatulencias por el recto y ano. También compacta las heces, y almacena la materia fecal en el recto hasta que es expulsada a través del ano.

Enfermedades del intestino grueso



Síndrome de intestino irritable
El síndrome de intestino irritable (irritable bowel síndrome, IBS) se define como un patrón anormal de defecaciones con síntomás de alteración intestinal durante más de tres meses. Se caracteriza por diarrea indolora, estreñimiento alternado con diarrea, estreñimiento crónico, percepción de flatulencia excesiva, sensación de evacuación incompleta, dolor rectal y moco en las heces. Suele presentarse por primera vez entre los 20 y 30 años de edad.
Los ataques se relacionan con frecuencia con trastornos emocionales o periodos de estrés prolongados . Las causas contribuyentes pueden incluir uso excesivo de laxantes o cafeína, enfermedad gastrointestinal previa, uso prolongado de antibióticos y falta de regularidad en el sueño, el reposo, la ingestión de líquidos y las defecaciones.
Recomendaciones nutricionales
·         Se recomienda una alimentación normal, con insistencia en alimentos altos en fibra que añadirán volumen a las heces, lo que promueve un movimiento intestinal adecuado.
·         Cuando hay gases intestinales en exceso, debe de reducir la cantidad de fibra en la alimentación e introducirse de nuevo de manera progresiva.
·         Acudir a un especialista en Nutrición debidamente certificado, para un tratamiento individualizado.
Diverticulosis
La diverticulosis se caracteriza por un grupo de bolsas pequeñas en la pared del colon en forma de dedo de guante,  las cuales pueden deberse a una dieta baja en fibra. Además, es probable que esté disminuida la fuerza de la musculatura del colon. La frecuencia de la diverticulosis aumenta con la edad, tal vez por una disminución gradual de la fuerza de tensión de las paredes del intestino.
La diverticulitis, que no es más que la inflamación de los divertículos o bolsas en forma de dedo de guante, se presenta cuando la acumulación de materia fecal en las bolsas diverticulares origina infección e inflamación, y en ocasiones ulceración o incluso perforación. En 10 a 15% de quienes padecen diverticulosis desarrollan diverticulitis.
Recomendaciones nutricionales
·         Aumentar el consumo de fibra para promover heces suaves, voluminosas que pasan con mayor rapidez, se defecan con más facilidad y producen presiones más bajas dentro del colon.
·         Acudir a un especialista en Nutrición debidamente certificado, para un tratamiento individualizado.
Síntomás comunes del trastorno  intestinal
Flatulencia
Los gases intestinales están constituidos principalmente por nitrógeno, oxigeno, dióxido de carbono, hidrogeno y metano. El intestino normal procesa de 7 a 10 litros de gas al día, que en su mayor parte pasan a la sangre. Sólo se expulsan alrededor de 600 ml de gas, gran parte insensiblemente, a un ritmo menor de 100 ml /hr.
Cuando se excede esta cantidad, las personas suelen quejarse de “exceso de gas”.
El exceso de gas también puede deberse a la ingestión de aire (aerofagia) cuando se comen o ingieren líquidos. Sin embargo la mayor parte de este gas se eructa del estomago, y solo llegan al colon pequeñas cantidades. Las concentraciones altas de nitrógeno y oxigeno en el gas rectal, ambos gases que se encuentran en la atmosfera en grandes cantidades, se deben a aerofagia, que puede evitarse si se come  con lentitud, se mástica con la boca cerrada y no se beben líquidos con pajuelas.
Aunque la producción de gas por fermentación bacteriana en el colon es un proceso normal, en ocasiones se produce en exceso por residuos no digeribles de la alimentación.
Posibles alimentos formadores de gas
Vegetales:
granos en forma de riñón, granos verdes, granos blancos, brócoli, coles de bruselas, col, coliflor, maíz, pepino, berros, lentejas, cebolla, guisantes, pimentón verde, pimienta, rábano, nabas, frijoles de soya y nabos.
Frutas:
manzana (cruda), jugo de manzana, aguacate, melón y patilla.
La propensión ampliamente reconocida de los granos secos para producir gases se ha atribuido a la presencia de carbohidratos específicos no digeribles, en particular estaquiosa y rafinosa. La respuesta a estos alimentos es muy variable y antes de eliminar cualquiera de ellos de la alimentación es necesario probar tolerancia.
Estreñimiento
Las definiciones de estreñimiento como la “eliminación poco frecuente y difícil de heces” tienden hacer muy subjetivas. Una valoración más objetiva define el estreñimiento como un trastorno en el que: 1) Hay menos de tres defecaciones por semana cuando la persona tiene una alimentación baja en fibra, 2) Más de tres días sin eliminar heces o 3) una eliminación total de heces en un día menor a 35 g.
Normalmente la defecación ocurre 25 a 75 h o más después de ingerir alimento. En condiciones normales el residuo de alimento que se ingiere una mañana llega al intestino grueso (más no al recto) durante la mañana siguiente. Muchas personas que piensan que es necesario defecar diario se alteran cuando no ocurre y pueden intentar compensarlo purgándose. Las evacuaciones cada segundo o tercer día, o tres evacuaciones en un día se consideran dentro del límite normal.
El estreñimiento se trata con la regularización del hábito a través de un programa de entrenamiento intestinal , estableciendo buenos hábitos alimentarios,  consumo  adecuado de agua e incluyendo actividad fisica.
Diarrea
Este trastorno se caracteriza por la evacuación frecuente de heces liquidas, que se acompañan con la perdida excesiva de líquidos y electrolitos, en especial sodio y potasio. Ocurre cuando el transito intestinal excesivamente rápido a través del intestino delgado, interfiere con la digestión enzimática e impide la oportunidad de una absorción completa de líquidos y nutrientes. Las diarreas también se deben a alteraciones en las paredes de los intestinos delgado o grueso.